Sábado noche; Palacio de los Deportes de Madrid. A las ocho de la tarde daban comienzo los premios que otorga la cadena a los números uno en distintas categorías. El palacio reformado tras haber sucumbido al fuego años atrás, lo han dejado impecable; era necesario, tenía un aspecto algo cutre ya. El recinto estaba casi lleno, quizás por el éxito que este verano tuvo el aniversario de los "cuarenta", que se celebró en el Vicente Calderón (glorioso estadio del At.Madrid) y que con más de cuarenta artistas deleitaron a jóvenes y talluditos con temas de todas las épocas, y bandas clásicas ya para muchos.

Tras el buen sabor que dejó aquel concierto, que ciertamente os diré que fue un lujo, variado y fresco a pesar de las ocho horas que duró sin parecer en modo alguno monótono, muchos repetimos pensando, especialmente los que no seguimos mucho la emisora, que sería algo similar.Pues no: en aquella ocasión se sucedían los cantantes, interpretaban dos o tres melodías según el caso, haciendo siempre un canción compartida con el anterior y posterior cantante o grupo.Así pudimos escuchar verdaderos duetos excepcionales, que es posible que hayáis podido ver o escuchar en televisión, internet o incluso en algún cd´ que creo ya sacaron.Fráncamente no es lo mismo que en directo; en esta ocasión hay que reconocer que se pierde mucha magia. Yo recuerdo elevarme con el cantante de la Unión junto a la guitarra de no recuerdo ahora mismo quién -tendréis que perdonar mi mala memoria-. pero también podrá consultarse en cualquier musicoteca.

De modo que muchos llegamos allí con intención de repetir, otros supongo que estarían más informados que mi grupo de cuatro personas que ya empezamos a ser unos carrozas para el nivel de audencia de los cuarenta.Simplemente un amigo se enteró casualmente como en el otro y propuso ir..y ¿por qué no? un conciertito...,siempre agradable,empaparse de la pasión del público, música a tope...Esta vez había menos ganas porque dos de nosotros andábamos cansados con el tema de la mudanza del despacho, y había sido tanto el puente, como la semana posterior algo dura.

Lo primero que me sorprendió es que aunque no dejaban entrar con los tapones de agua en las botellas, sí había alcohol. En el Vicente Calderon corrió la voz de que no dejaban entrar con comida ni bebida, y yo me presenté con bocadillos pegados alrededor de los tobillos con cinta americana, botellas alrededor de la cintura y hasta cosas (todo bien envuelto y protegido) siendo sujetas por el elástico de mi ropa más...
En fin que aquí había hasta whisky - "dabuti" ¿no? -.Nosotros nos encontrábamos en un lateral pero el escenario avanzaba por dos pasillos entre la gente acabando en sendas superficies circulares, que nos pillaban en frente. Perfecto sitio, aunque no se vieran bien las pantallas. En realidad oímos cantar cinco temas a Orozco,otros tantos a Maná,tres o cuatro a Julieta Venegas, un par a Lucy Silvas,uno a Alaska y no sé cuántas aunque no más de dos, a Dover creo (aunque yo estaba entrando tarde). Entre sus apariciones se presentaban las nominaciones y se daban los premios: dos a Bisbal (que también cantó), dos al Canto del Loco, dos a Sakhira...

Bosé presentando uno de los premios gordísimo, aunque dicen que menos que en el otro concierto y Marta Sánchez ("divine" de la muerte); hubo otros, me cuesta recordar, pero seguro que podéis ver los resultados en la página web o escucharlos en la emisora.

La Venegas, en su rollo ñoñito e infantil, me pareció cercana a la gente ( a pesar de todo a mí no me disgusta). Orozco seguido por los más maduros y profundos, (o éso me pareció al ver a mi amigo cantar todas sus letras cuando no le gusta casi nadie). A los demás, ¡Maná al poder! por supuesto, que para éso era el grupo principal. Impresionante la batería, "grande y hermosa porque sí" como dice mi madre.Y el batería loco por demás; creo que llegó a tirar tres juegos de ma..bueno de palos de ésos, y cualquiera diría que se había tomado un chute de excitante o le habían salido miles y miles de lombrices en sálvese su parte...
En el graderío en frente del nuestro se encontraban todos los invitados y nominados, que abandonaban a menudo el lugar supongo que para disfrutar del ágape que en el baks..bueno, disculpar mi inglés, en la zona vips, tendrían sin límite alguno, ( y como siempre pensamos mal, quizás algún que otro elemento de homenaje blanco o verde), especialmente a juzgar por la efusividad de algunos como Bisbal que salió en su primer premio repitiendo un gesto como si de un puñetazo al aire se tratase que repetía sin cesar; según me han dicho, el Orozco también salía con mala carilla el pobre, pero podía ser por la barba guarra de tres días que parece resultar tan chic para los asesores de imagen de varios artistas, y que posiblemente no le favorezca lo más mínimo.

El montaje estuvo bien: con papelillos brillantes dorados, plateados o rojos, volando para distintas actuaciones. ¿Lo más destacado? la "Pau" descendiendo vestida de dorado con unas supermallitas apretaditas, apretaditas, pero sobre las cuáles tenía un arnés de seguridad porque descendió desde lo alto del recinto colgada como si fuera Tarzán de un cordel.

Se hizo corto para todo el mundo. Puede que esperásemos ese mogollón de horas del otro concierto. Y finalmente escaso: porque además de ser pocas horas se escuchó poca música. La gente pensó que iba al concierto de los "cuarenta" o de Maná y como bien decía era una entrega de premios. Aunque se agradecía, mucho tiempo escuchando premio tras premio dan la sensación de que al final siempre reparten el mismo.

¡Aahh! Sakhira no recogió los premios porque estaba trabajando; y Alejandro que estaba nominado para varios premios, bastante tiene ya. Yo creo que no se lo dieron por si acaso tenía que pasarse por aquí y acababa linchado en busca de la exclusiva por la prensa del corazón.