Ya llegó el final. Ha sido un año de cambios; ¿el balance? positivo. Aunque hayamos vuelto al estrés del trabajo y sus juicios, aunque haya que madrugar, se hace con gusto a pesar de estar temerosa de las opiniones. Pero más que los cambios que se hayan producido a mejor, es más estupendo lo que se ha dejado atrás. Dejar atrás todo lo que se ha sufrido y luchado por llegar hasta aquí, es algo que siempre tendré presente. Poder volar y experimentar la libertad, el no tenerle miedo al futuro. Seguiré teniendo temores y ansiedad, pero he aprendido un poco más como dejarlos en el fondo del saco. He experimentado épocas rosas, de pleno triunfo interior, con la misma intensidad que cuando pasas una larga temporada de mala fortuna y te preguntas ¿por qué a mí? Poder dejar de pensar que no te mereces otra cosa y que por éso debe ser que se suceden tantas cosas malas en tanto tiempo seguido. Es decir, perder por completo la esperanza. Cuando un golpe de suerte te hace sentir de nuevo la ilusión, te crees el rey de nuevo. Cualquier cosa entonces te hace sentirte feliz.

Doy las gracias a las personas, que sin ser muchas me han apoyado por decisión, y a aquellas que aunque no lo supiesen, también me han hecho feliz. No hablo de la familia, aunque nunca olvido a mis padres y haya encontrado a mi hermana en este año, con la que estoy intentando confraternizar. He de nombrar a amigos como Fernando, que han hecho posible cosas tan importantes como el que tenga una casa preciosa o Alfonso, que además es, con todo, el máximo partícipe de que haya conseguido cumplir un sueño laboral, que me permite abrir además otras puertas. Aquellas puertas que te permiten intentar descubrir otros horizontes, otros rumbos y otras ilusiones, que te dan libertad y tranquilidad, algo que es fundamental para mi vida. Poder vivir la serenidad creo que es el bien más preciado que se le puede pedir al año nuevo, con una copa de champán entre las manos. Y si un handicap se puede ver superado, hasta el punto de que puedas empezar de nuevo a soñar nuevas metas que ahora sí pueden estar al alcance de tu mano, te vuelves grande. Por éso más que el hecho concreto que pueda citar aquí sobre estas personas, es más el transfondo de lo que han logrado en mi interior lo que me hace sentir en deuda con ellos.

Me hace sentir feliz haber contado con gente amiga, que sin haber hecho nada en especial, nunca me han olvidado y siempre ha sonado el teléfono por mucho tiempo que haya pasado. Mi inolvidable Kike, siempre atento, siempre sabiendo lo que te puede gustar, siempre enseñándote algo, siempre buscándose y sin embargo dando tanta sabiduría. Roberto, que ya son muchos años de amistad y que se sigue manteniendo con el mismo feeling. Antonio, tan caótico como difícil, tan negativo en un tiempo como positivo a su modo. Chema, mucho tiempo sin ver...y Maribel, muy especial, mucho sin saber de ella últimamente aunque nos unirán siempre unos fuertes lazos de amistad; también en éso hay que saber ser amigo si es espacio lo que necesita el otro.
Y amigos de mis amigos, mediante los cuales he ampliado el mundo de mis conocidos, y que como reza el refrán: "los amigos de mis amigos son mis amigos". De ese grupo por ejemplo surgió el grupo de senderismo "ulurú" con el que más o menos de forma periódica nos ponemos en contacto con la naturaleza para poder recordar que seguimos formando parte de las maravillosas de este mundo. En realidad los que más vamos además de yo misma somos Alfonso y Antoñito...al final ha corrido mucho desde que nos conocimos ¿verdad? pero creo que ya nos une un vínculo afectivo mayor que el de ser algo de alguien. Chuchi es de los que vienen también a menudo, Miguel, Lourdes..se les coge cariño al fin.

Conocí este año el mundo de internet, aunque no me haya entregado mucho a conocer personalmente a nadie, pero no puedo dejar de citar a Lluis, un alma gemela, no puedo decir más, y pura sensibilidad. A pesar de no conocernos me ha hecho sentir que siempre puedo contar con él; y por supuesto a vosotros, amigos todos del blog, donde gracias a Sally primero y a Ignatus después, he conocido un mundo apasionante. Algo que verdaderamente me hace retomar cosas que tenía olvidadas como escribir, el diseño y el relacionarme con todos dándome cuenta de cómo algunos ya me tienen presente y me han hecho un hueco. Sois los que últimamente más compañía me habéis hecho en épocas de mucho quehacer. Os doy de corazón las gracias.

El grupo de amigas para "marchear" que he conocido a través de Montse ha sido una ráfaga de aire fresco que me ha devuelto la juventud, las ganas de salir y bailar, y han conseguido por su calurosa bienvenida hacerme sentir plenamente integrada, valorando el afecto que me han proporcionado como grupo de "chicas". Montse cariño, tú y yo que nos encontramos no por casualidad, sino por nuestra actitud activa de querer conocer a una amiga especial, sólo teníamos que tener un futuro: querernos mucho. Mi amiga Rebeca y su entrañable familia siempre me han tratado como una hermana y una hija respectivamente, ¡qué más se puede desear!
Otra gente hay en el recuerdo; y otra que no quiero nombrar por ellos o por mí; a todos quiero desearles lo mejor.

Esta entrada estaba redactada sin más hasta que se dió a conocer la noticia del atentado de ETA. De nuevo la inocencia nos ha atrapado entre la maldad de los traidores. ¿Qué oscuras sensaciones diabólicas experimentarían los que preparasen la bomba y aparcasen esa furgoneta? ¿Ellos celebrarán gozosos el triunfo de su atentado y la muerte de los dos jóvenes que esperaban ignorantes a sus familias para celebrar juntos el fin de año?. Por otro lado, hemos visto como Hussein era ahorcado por sus tropelías de guerra y yacía muerto en su sudario; me pregunto viendo esas imágenes que sentiría en ese momento; que últimos pensamientos pasarían por su mente; me trastornan esas imágenes, aunque me doy cuenta de que también debería pensar que pasa por la mente de un asesino cuado manda ejecutar cientos de inocentes. Se ha ordenado la pena de muerte de un grupo de sanitarios enfermos del virus de SIDA, por haber contagiado según "dicen" a unos cuarenta enfermos a los que ayudaban. Pena de muerte; me pregunto como unas enfermeras o médicos se han contagiado; pena de muerte cuando ya están condenados a morir por el virus del que están infectados. Ya estamos cerca de la centena de mujeres muertas en manos de sus parejas en este año que acaba. Muertas por amar.

En el 2007 sólo pediría lo que ya he dicho, además de lo que todos deseamos como salud, y viendo estas últimas noticias, cordura. Para mí: tranquilidad y mucho sosiego. Desearía seguridad para mi vida y mi interior sobre todo. Que nunca más importen o lo hagan lo menos posible, las afrentas de los insensibles.
Me gustaría que todos confiáramos más en nosotros, en nuestras posibilidades, porque somos grandes, MUY GRANDES; no dejemos que se nos olvide en los próximos 365 días.

FELIZ AÑO 2007 PARA TODOS!!!!